El Apocalipsis: Mensaje a Laodicea

Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Apocalipsis 3:14

Llegamos al último mensaje enviado por Yeshua a la Iglesia, dentro de las advertencias presentes a fin de preparar al pueblo de Dios para una vida integra, en obediencia sincera a Dios, libre de todo lazo con el mundo y su sistema espiritual corrupto. Cada una de las palabras citadas «El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios» nos lleva a entender que no son palabras de hombre, ni pertenecen a puntos de vista sociales o filosóficos, sino más bien que el mensaje procede de una fuente irrefutable, ajena a la intención o subjetividad humana. En pocas palabras, es una verdad total y absoluta, donde no hay lugar para falsas interpretaciones.

Ruinas de Laodicea

La iglesia de Laodicea se encontraba ubicada a unos 6 kilómetros al norte de lo que hoy se conoce como Denizli, una ciudad Turca. La ciudad formaba parte del antiguo Imperio seléucida cuyo fundador era Antíoco II. Laodicea era el nombre de su esposa y es una palabra que se traduce como «el derecho del pueblo o el derecho de las muchedumbres». La ciudad tenía una rica actividad bancaria y comercial siendo así la más rica de todas las siete provincias citadas en Apocalipsis. Su avance comercial le permitía disfrutar de muchas comodidades para la época como un suministro constante de agua tibia, así como de prendas y ropas de la más alta calidad.

Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente! Apocalipsis 3:15

La Biblia siempre ha sido clara sobre este punto, y es que «El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos. Santiago 1:8«. Es imposible para una persona cuya identidad no ha sido definida que este pueda producir o dar fruto. En la parábola de la higuera vemos este ejemplo también bien marcado:

«Muy de mañana, cuando volvía a la ciudad, tuvo hambre. 19 Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró nada más que hojas. —¡Nunca más vuelvas a dar fruto! —le dijo. Y al instante se secó la higuera. Mateo 21:18-19″

La higuera que no da frutos existe, pero no cumple un propósito. Dios es un Dios de propósitos, todo lo que hace lo hace perfecto, cada cosa en la creación ha sido pensada para algo, Dios no crea accidentes y es tan certera esta afirmación que incluso dice en el libro de Proverbios 16:4 menciona que «¡hasta creó al malvado para el día del castigo!«

cristianos amantes del dinero

El problema de alguien tibio es precisamente que no es capaz de cumplir un rol, porque su destino no esta marcado, de esta forma se convierte en algo inútil, como la higuera que no daba frutos. La tibieza no tiene que ver con la debilidad humana, ya que todos los seres humanos podemos equivocarnos en algún momento de nuestra vida. La tibieza es mas bien falta de integridad, porque quien camina en dos aguas comúnmente da a entender que no es sincero en ninguna de sus intenciones.

Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 3:16

Este pasaje se nos traduce mejor en algunas versiones, por ejemplo en la TLA: «Pero como sólo me obedeces un poco, te rechazaré por completo«. Recordemos que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, por esta razón se traduce como «te vomitaré de mi boca» haciendo alusión al comportamiento natural del cuerpo humano al expulsar un elemento que no es aceptado por este.

Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Apocalipsis 3:17

Siendo Laodicea una ciudad muy rica, era muy fácil pensar que la abundancia significaba estar bendecido por Dios, pero; recordemos el versículo anterior, esta abundancia tenia como base una vida espiritual vacía, sin integridad, por lo cual la intención del corazón era dudosa. En una ocasión Yeshua dijo: «De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Juan 6:26«. La gente que busca a Dios solo por un beneficio no es aceptada por El, Dios busca adoradores en Verdad y esto es imposible para quien ama a dos señores, porque amará mas a uno que al otro.

ricos pero pobres

El hombre tiene la mala costumbre de mentirse a si mismo cuando en medio de sus riquezas antepone esta «comodidad y posición» a la búsqueda genuina y verdadera si es que el camino de Cristo le exhorta a apartarse de esto. De esta forma se han desarrollado numerosas doctrinas erradas en el corazón del hombre como el evangelio de la prosperidad, donde el individuo es incapaz de renunciar a la idolatría del dinero para ello inventa interpretaciones bíblicas para validar o justificar su condición. No es que Dios este en contra de la riqueza, sino que aborrece cuando el dinero es un ídolo disfrazado que toma su lugar y encima es validado por los supuestos creyentes. Ellos afirman seguir a Dios, pero realmente están siguiendo sus propios deseos egoístas y vanidosos.

Puede interesarte también:  El Apocalipsis: Mensaje a Pérgamo

 «Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Mateo 22:37″

El dinero no da la felicidad

El problema de la gente que tiene mucho dinero es que en algún momento esta «seguridad» se sustenta en la riqueza que posee y no en Dios, todo lo quieren resolver con el dinero. «Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad» demuestra la insensatez de muchos seres humanos que no entienden que más allá de esta vida hay una eternidad en la que las riquezas no importan. Que antes de ser humanos somos almas que necesitan reencontrarse con su creador y que este camino es mas importante que cualquier meta que podamos tener en este mundo. Por esta razón Yeshua les dice: «no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.» Es interesante que cada palabra encierra un significado:

  • Desventurado: Que en realidad esta sufriendo, aunque no se de cuenta.
  • Miserable: Que no posee un verdadero valor espiritual, siendo sujeto a desprecio.
  • Pobre: Que en realidad no tiene nada seguro, visto desde la óptica divina, su riqueza no es riqueza en realidad.
  • Ciego: No puede ver claramente, es fácilmente engañado y manipulado.
  • Desnudo: Que no puede ocultar su desdicha ante nadie.

Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.  Apocalipsis 3:18

Al ser un pueblo con una cultura hacia el dinero y el mercantilismo el Señor los exhorta, como diciendo:

«A ti que te gusta comprar, compra mejor esto que yo te ofrezco».  No es el oro que tienes en el banco, es el oro refinado que yo te doy, no son las telas que comercias en tus calles con mucho éxito, son las vestiduras blancas que cubren tu desnudez. «unge tus ojos con colirio» No te das cuenta que estas ciego, Despierta!, para que veas lo que en realidad es importante.

Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. Apocalipsis 3:19

Que hermoso es Dios al decir estas palabras y es que su amor siempre esta allí dispuesto a perdonarnos. Al dejar claro que su castigo no es un acto de venganza, sino mas bien de amor, dándonos a conocer que sus intenciones siempre son buenas.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20

Yeshua con los pobres

Cada persona representa una casa, un lugar privado donde Dios no entra a la fuerza, sino respetando el libre albedrio de cada individuo. La cena representa un momento de intimidad, dentro del contexto judío es un momento sagrado y sumamente importante en cada familia (recordemos la ultima cena de Yeshua donde incluso estableció el nuevo pacto). Por lo tanto, cada llamado que atendemos de Dios, cada vez que lo dejamos entrar a nuestra vida, en realidad estamos ganando un sinnúmero de bendiciones imposibles de predecir.

Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.  Apocalipsis 3:21

«le daré que se siente conmigo en mi trono» no significa que seremos cogobernantes con Dios. Sentarse con el en su trono significa más bien que seremos parte de su familia real, la frase más exacta seria: sentarse junto al Él en su trono. Algunas traducciones más revisadas lo mencionan mejor, como por ejemplo la versión Dios habla hoy: «A los que salgan vencedores les daré un lugar conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.» En otras palabras, compartiremos esa victoria en la que el Señor es vencedor.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:22

vestiduras blancas

Si eres alguien que ha estado lejos de Dios y te ha hecho reflexionar este mensaje, te animo a que hoy puedas ser valiente y abrirle la puerta de tu corazón. El premio de seguir a Dios es una eternidad de plenitud donde su amor alimentara tu vida. Como dice el versículo, si oyes su voz, si sientes que es para ti no hay porque dudar más, Dios te esta llamando y desea que vengas hacia El, ábrele la puerta y date la oportunidad de tener un momento especial con el. Que esa cena, ese momento maravilloso sirva para sanar cada una de tus heridas, para restaurar tu esperanza y lo que pensaste que habías perdido.  Cree en Yeshua, en Jesús el salvador y tu vida será transformada para siempre.

Nos vemos en el próximo capítulo. Que Dios te bendiga.

Miguel Ortiz

Especialista en proyectos de internet, marketing digital y desarrollo web. Cristiano y miembro activo de la IEA Pentecostal "La Hermosa", perteneciente a las Asambleas de Dios en Venezuela.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba