¿Cómo reconozco si estoy muriendo espiritualmente?

¿Qué es morir espiritualmente?

La muerte espiritual ocurre cuando un ser creado se separa del propósito y la voluntad de Dios para el. Dios creo un propósito para cada ser en este universo, cuando un ser humano se desalinea de esto ocurre una desconexión de la fuente de vida. Aunque el ser pueda seguir respirando, su espíritu que es la parte invisible de el no es capaz de recibir una visión de quien es y a donde va por lo que empieza a morir lentamente.

«El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. » Mateo 4:4 RVR1960

En que consiste el plan de Dios

Esta palabra se refiere a la perfecta voluntad de Dios o propósito inicial del hombre o criatura. Un propósito o diseño que ha sido proclamado y establecido por Dios desde antemano:

«Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparte y te nombré mi profeta a las naciones.» Jeremías 1:5 NTV

Cuando Dios desde la eternidad toma la decisión de crear al ser humano, no lo hace como un accidente, y el hombre lucha durante toda su vida por encontrar este propósito que no es otro que el plan original de Dios, la razón o motivo de su existencia.

¿En que consiste el plan de Dios?

El tarea o misión principal del hombre, se divide en dos formas:

  1. La misión principal: Adorar a Dios, manifestar la grandeza del creador, ser agente de su voluntad y convivir en armonía con el resto de la creación. Aquí se manifiesta la plenitud y la felicidad de la creación, como una familia, o de los hijos y el amor de su Padre.
  2. La misión individual: Es el propósito individual. Algunos nacen para ser constructores, otros maestros, otros, restauradores, etc, etc. Se relaciona mucho con los sueños y anhelos del individuo que nacen del corazón de Dios y fueron impregnados en este en el momento de su creación. Se logra identificar muchas veces desde la niñez, otros hombres lo descubren a lo largo de su vida. Algunos llegan a alcanzar desempeñar este propósito con lo cual su estado de plenitud es alto, aunque siguen experimentando un vacío si no logran encontrarse con la misión principal.

«Todo lo que Dios hace tiene un propósito; ¡hasta creó al malvado para el día del castigo!» Proverbios 16:4 TLA

Separación del hombre de Dios (El huerto del Edén)

Todos conocemos esta historia que la Biblia nos muestra como el punto de partida a través del cual el hombre rompió su relación con el creador para convertirse en una criatura extraviada. Dicho extravió se da por la presencia del pecado en el hombre. A partir de este momento el ser humano pierde la capacidad de relacionarse con su Creador y de tener un entendimiento claro sobre su verdadera esencia y origen.

«Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.» Romanos 5:12 RV1960

El pecado es como un virus que extiende la muerte en la medida en que se interactúa con el. La muerte no es mas que la consecuencia misma de la separación de Dios, pues al estar el pecado en medio, el ser humano es incapaz de seguir la voluntad de Dios y conectarse con el.

Separación del hombre de Dios

Al ser el pecado una transgresión de la ley divina, es imposible para el hombre relacionarse con su Creador, debido a la propia naturaleza de Dios, donde se manifiesta una justicia y santidad absoluta. Un Dios infinitamente justo que gobierna el universo no puede violar su propia ley, pues estaría contradiciendo su propia naturaleza y esencia. Por lo que la única manera en que este hombre pueda interactuar con Dios es a través de la propia intervención divina de Dios quien en su soberanía rompe el velo que crea esta separación y permite al hombre ya libre comunicarse con el o relacionarse de alguna forma.

«Entonces dije: !!Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.» Isaías 6:5-7

Durante el periodo anterior al nacimiento del Mesías (Jesucristo O Yeshua), todos los hombres debían cumplir una serie de pasos para comunicarse con Dios. Esto podemos verlo en las ceremonias del templo judío, los sacerdotes y de las interacciones que tuvieron muchos hombres de Dios a través de la Biblia. Este manifiesto cambio con la llegada de Yeshua donde se establece un nuevo pacto de justificación.

La justificación del hombre a través de Jesucristo – Yeshua

Al consumarse el sacrificio de Yeshua y pagarse el precio de la redención; el ser humano que asume este pacto es justificado y separado por el poder de Dios de todo velo y atadura espiritual causada por el pecado, dándole la posibilidad de relacionarse nuevamente con su Creador. Esta comunicación no es ocasionada por el hombre, sino por el poder de Dios, por lo que es necesaria la intervención divina del Espíritu Santo de Dios para elevar al hombre a un estado espiritual donde pueda llevarse a cabo (Oración).

«Del mismo modo, y puesto que nuestra confianza en Dios es débil, el Espíritu Santo nos ayuda. Porque no sabemos cómo debemos orar a Dios, pero el Espíritu mismo ruega por nosotros, y lo hace de modo tan especial que no hay palabras para expresarlo.» Romanos 8:26 TLA

La justificación del hombre a través de Jesucristo - Yeshua

El hombre al ser justificado, cuenta con la ayuda directa de Dios. Aun así su alma y su mente necesitan un proceso de transformación debido a que el hombre al haber vivido una vida extraviada viene con muchas costumbres, hábitos, experiencias, recuerdos, creencias erróneas; por lo que debe recuperar su propósito inicial, la relación con su Padre y Re entender su propia naturaleza desde la nueva óptica pura y verdadera de Dios y del conocimiento de la Palabra. Este proceso de transformación lo llevamos los cristianos todos los días de nuestra vida.

«Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.» Efesios 4:13 NTV

¿Cómo se que estoy muriendo espiritualmente?

«Yo soy la vid verdadera, y Dios mi Padre es el que la cuida. Si una de mis ramas no da uvas, mi Padre la corta; pero limpia las ramas que dan fruto para que den más fruto. Ustedes ya están limpios, gracias al mensaje que les he anunciado. »Si ustedes se mantienen unidos a mí, yo me mantendré unido a ustedes. Ya saben que una rama no puede producir uvas si no se mantiene unida a la planta. Del mismo modo, ustedes no podrán hacer nada si no se mantienen unidos a mí. Juan 15:1-4 

«Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.» 1 Juan 2:17 TLA

«Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.» Juan 3: 16 RV1960

Cuando no podemos entender nuestro propósito en nuestro día a día y empezamos a vivir una vida desordenada, cuando somos incapaces de hacer su voluntad de Dios por seguir nuestros propios deseos, cuando no estamos conectados continuamente a su fuente de vida en oración y en búsqueda de su voluntad para nosotros y nuestra familia, es indiscutible que estamos empezando a morir espiritualmente. Porque así como la vida se va formando poco a poco, así muchas veces la muerte se asoma poco a poco, y esto es lo mas peligroso; que no podamos ver con claridad lo que nos esta pasando y nos confiemos al creer que estamos en el camino correcto.

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Cómo se que estoy muriendo espiritualmente

Características de un hombre que esta muerto espiritualmente

  • Su vida esta basada en su mayor parte en las cosas de este mundo. Sus proyectos o anhelos no tienen como Dios el centro de su propósito, sino que se basan en objetivos materiales, transitorios, perecederos.
  • No existe una relación con Dios y esto se manifiesta públicamente en los frutos de su carácter, especialmente en el trato que da a sus semejantes, especialmente aquellos que están mas cerca de el donde se observa una conducta negativa y reincidente a pesar de los años.
  • No habla ni manifiesta el deseo de proclamar a Dios y su justicia. (…porque de la abundancia del corazón habla la boca. Lucas 6:45).
  • Es capaz de aprobar cosas que están prohibidas por Dios y vive en comodidad con ellas porque en su corazón no existe temor verdadero.
  • No mantiene una vida de oración y de lectura de la Biblia. Crea una relación con Dios a su medida y bajo sus preceptos por lo que desecha totalmente la Palabra de Dios como una guía espiritual fundamental.
  • Su vida espiritual es una copia de otros, no es capaz de generar una esencia propia, sino que todo lo que corresponde a sus principios, valores o creencias están basados en lo que otro dijo o afirmo.
  • En situaciones difíciles es capaz de negar a Dios y su fe al encaminarse por el camino mas fácil y cómodo para el.
  • No soporta la reprensión de Dios y busca evitarla o justificarse siempre.
  • Se resiste a cambiar su vida y a dejarse moldear por Dios.
  • Profesa una doctrina falsa, hecha a la medida del hombre.

Muchas de estas cosas no siempre se manifiestan de inmediato, pero nos reflejan la imagen de un ser que esta totalmente desconectado con el propósito inicial, Yeshua nos enseña:

«Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.» Mateo 22:37 RV1960

Partiendo de este principio, entendemos que para ir en el camino correcto, debemos poner a Dios como el centro de nuestra vida. Luego de allí, todo lo demás tomara su curso. Si este no es el caso, es posible que nuestras acciones nos estén llevando a un desierto espiritual en donde estemos alejados de Dios y de su voluntad para nosotros. Estar muerto espiritualmente no es tan simple como estar en una condición negativa de pobreza, enojo, depresión; sino que implica muchas otras cosas que hemos explicado y que tiene que ver mas con una causa concreta y principal que es la separación de Dios.

¿Qué debo hacer si me siento débil espiritualmente?

Qué debo hacer si me siento débil espiritualmente

Lo primero es que debes volver a Dios y ser sincero con el al reconocer tu condición. Pero algo fundamental es que seas sincero al reconocer también el motivo por el cual te sientes así, ya que lo mas probable es que se relacione con algún pecado o acción de desobediencia. Dios no puede ser burlado, como juez es capaz de escuchar nuestro alegato y guiarnos para ser restaurados, pero no soportara la mentira o la manipulación. Por esta razón, debemos ser completamente abiertos al expresar lo que nos esta pasando y humildes al reconocer que necesitamos su ayuda. Después de todo, ¿Habrá alguien en este mundo mas interesado en ayudarnos que Dios?

Una vez reconocido y confesado el pecado nuestro deber es tomar acciones, ya que las palabras no harán un cambio en nuestra vida, son las acciones las que manifiestan nuestra fe y convicciones:

«Pero alguien puede decir: «Unos tienen fe, otros hacen buenas obras». Mi respuesta es que tú no puedes demostrarme que tienes fe si no haces nada. En cambio, yo te demuestro mi fe con las buenas obras que hago.»  Santiago 2:18 PDT

Por lo demás, acercarnos a Dios en oración cada día de manera persistente, leyendo su Palabra son formas de restaurar nuestra vida y volver a ser edificados por el. Nunca debemos descuidarnos porque podríamos estar pisando en terreno pantanoso. Pero si nuestro deseo de crecer y de acercarnos es sincero, Dios restaurara completamente nuestra vida porque: «…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo» Filipenses 1:6.

Dios te bendiga

Miguel Ortiz

Especialista en proyectos de internet, marketing digital y desarrollo web. Cristiano y miembro activo de la IEA Pentecostal "La Hermosa", perteneciente a las Asambleas de Dios en Venezuela.

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