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Ropa Cristiana

Calladito te ves mas bonito

no a la murmuracion

Una de los pecados mas comunes de muchas personas, en la iglesia y fuera de ella es la murmuración, y cuando el tema se refiere a la vestimenta, muchos son los que salen a dar su opinión, la mayoría de las veces de manera muy subjetiva.

Ciertamente Dios nos ha dado algunos lineamientos en su Palabra sobre como debe ser nuestra forma de vestir. En  1 de Corintios 6:19 leemos “¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.” Lo que nos indica que nuestra vida le pertenece a Dios y por lo tanto debemos esforzarnos en que nuestra forma de lucir, nuestra apariencia y esa carta abierta que todo el mundo ve represente fielmente el estilo de vida que predicamos, para que nuestras obras sean coherentes y no tengamos de que avergonzarnos.

Sin embargo, es también conocido que muchas personas usando el conocimiento que Dios les da acerca de esto muchas veces salen a condenar a aquellos que en su vida cristiana no están cumpliendo con este requisito. Si un hermano nuevo creyente en su antigua vida solía vestir de forma oscura o con alguna prenda particular, salen a condenarlo como si el juicio formara parte de nosotros y como si Cristo nos hubiese dado esta tarea para cumplirla con exactitud.

La oración es el medio mas eficaz

Debemos aprender a tener en cuenta que como humanos, muchas veces podemos equivocarnos en los juicios que hacemos sobre otras personas en base a su apariencia. Este es un error que yo particularmente cometí en mis primeros días como cristiano, y digo esto porque fue el mismo Dios quien luego me tapo la boca cuando pude ver como personas que “aparentemente” solían vivir una vida equivocada por su manera de vivir, de un momento a otro fueron transformados y dejaron todas sus costumbres antiguas. Esto sin duda es una lección muy importante porque nos permite comprender que el corazón de las personas, en sus hábitos y pensamientos es Dios quien transforma, quien cambia y crea una nueva naturaleza.

Como hermanos mayores, como hermanos de la fe nuestro deber es actuar de acuerdo a lo que dice la Palabra. Si vemos algo que no esta bien, podemos ir a ese alguien y ayudarle en privado, con mansedumbre y lazos de amor. Muchas personas en estos casos no optan por esta vía y antes de intentar ayudar sabiamente, prefieren crear discención en otros comentando a espaldas su punto de vista como si esta accíon podría ayudar de alguna manera a la restauración de la persona. Si ya se ha intentado corregir a alguien de manera sabia en privado y por algún motivo la persona no nos comprende, nuestra mejor arma sera la oración. No podemos hacer que los demás piensen como nosotros, ni trasmitirle nuestra experiencia o lo que Dios ha tratado con nuestra vida a otros, porque cada persona tiene un crecimiento particular. El evangelio no es una imposición, es una buena noticia y las personas deben sentirse libres e independientes en sus decisiones al respecto. De esta forma el cambio es genuino y real.

Lo que si no debemos hacer es crear una noticia sobre el tema exponiendo nuestras razones, no importa que tan bíblicas sean, la murmuración es un pecado malvado que deja ver lo oscuro que existe en el corazón de las personas. Siempre que veas a alguien fallando, lo mejor sera corregirlo con amor, como un hermano, un hijo o un padre, con la misma paciencia que Dios aplica a nosotros, esto demuestra que realmente existe una buena intención.

Si Jesucristo no condeno ¿Porque tu si lo debes hacer?

No existe ningún versículo que nos faculte en las escrituras para juzgar la forma de vestir de una persona. Podemos orientar, podemos establecer normas para garantizar el orden y la decencia en la Iglesia, pero no podemos ocupar el lugar de juez que solo a Dios le corresponde. Tu no sabes con exactitud cual es el trasfondo de la persona, ni conoces el trato que Dios esta teniendo con ella, tu deber como hijo de Dios es orar por El o Ella y si por alguna razón, el corazón de esta persona no esta en Dios, puedes estar seguro de que será el mismo Dios quien sacará esto a la luz, porque Dios contesta las oraciones. Pero no puedes prejuiciar o criticar el pensamiento de otro, porque quizás sin darte cuenta puedas estar siendo de tropiezo para que hijo de Dios crezca y se desarrolle.

juzgar la vestimenta

Hoy en día son muchos los casos en que personas, especialmente jóvenes que se fueron de la Iglesia porque no encontraron en ella una consejo sabio que les ayudara a entender porque razón debían cuidar su vestimenta y peor aun, son muchos los casos en que a estas personas se le cerraron las puertas y con un corazón lastimado, creyeron que Dios era así de injusto como lo fueron sus hijos. Con nuestras acciones sin darnos cuenta representamos a Dios en la tierra y debemos ser muy cuidadosos para no representarlo de forma equivocada. Dios es quien pelea por nosotros ¿Porque preocuparnos o porque querer controlar a otros?, ora y pídele a Dios continuamente por las situaciones de este tipo y Dios mismo vendrá y te ayudara en tu anhelo, después de todo, El es el primer interesado.

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